Si gestionas abastecimiento en un entorno rural, conoces el “deporte” típico: todo parece bien… hasta que aparece una factura rara, un depósito baja demasiado rápido o alguien llama porque no hay presión.

La buena noticia: no necesitas un SCADA gigante para empezar a detectar fugas. Lo que necesitas es medir 3–5 cosas con sentido, poner alarmas útiles, y dejar de jugar al “¿dónde estará la fuga?” a ojo.

El enemigo: agua no registrada (ANR)

El ANR es el agua que produces o compras pero no facturas. Puede venir de:

 

  • Fugas (las de verdad, las que te vacían depósitos)

  • Errores de medición (contadores viejos, mal instalados o sin telelectura)

  • Consumos no controlados (riegos, bocas, usos municipales “sin ticket”)

  • Depósitos que rebosan o válvulas que se quedan abiertas

Tu objetivo no es “tener datos”. Es más simple: reducir ANR y reaccionar antes.

Lo mínimo que deberías medir (para empezar bien)

Olvídate de poner sensores “porque sí”. Para detectar fugas, con esto ya juegas en primera división:

A) Nivel de depósito (o depósitos)

Te da la foto del sistema.

  • Si baja más de lo normal y no hay consumo esperado → sospecha.

  • Si sube y rebosa → desperdicio directo.

B) Caudal/contador general (entrada o salida)

Te da la película:

  • Cuánto entra / cuánto sale

  • Tendencias por horas/días

  • Consumo nocturno (el chivato más fiable)

C) Estado de bombeo (on/off) + consumo energético (si puedes)

Porque muchas fugas se detectan por efecto secundario:

  • La bomba arranca más veces

  • La bomba trabaja más tiempo

  • Sube el consumo y nadie entiende por qué

Con nivel + caudal + bombeo ya puedes montar detección de fugas muy decente sin “SCADA de película”.

Indicadores simples que funcionan (y no requieren magia)

1) Consumo mínimo nocturno

Define una franja (por ejemplo 02:00–05:00).

  • Si el caudal nunca baja de X durante esa franja, hay un consumo constante.

  • Consumo constante + nadie usando agua = fuga o válvula abierta.

2) Velocidad de vaciado del depósito

Calcula: cm/h o %/h.

  • Si el depósito se vacía más rápido que el patrón habitual, alarma.

3) Tiempo de llenado anómalo

Si tarda mucho más en recuperar nivel (con misma bomba), algo pasa:

  • Fuga aguas abajo

  • Fuga en conducción

  • Válvula abierta

  • Problema en la impulsión

4) Ciclos de bombeo por día

Más ciclos = más estrés = más coste.

  • Si pasas de 10 ciclos/día a 25 sin explicación, no es “mala suerte”.

5) Balance entrada/salida (cuando tengas 2 contadores)

Cuando comparas:

  • Contador de salida del depósito vs suma de consumos/sectores (si existe)

  • O contador de entrada a la red vs consumos facturados
    …aparece el ANR como si encendieras una luz.

Alarmas útiles (las que sí deben existir)

La mayoría de sistemas fallan por lo mismo: alarmas mal diseñadas. Resultado: ruido, y la gente deja de mirar. Estas alarmas suelen ser “ORO”:

1. Bajada de nivel acelerada

“Si baja > X% en Y horas (en horario sin consumos esperados)”.

2. Consumo nocturno sostenido

“Si el caudal no baja de X durante más de Z minutos”.

3. Bomba trabajando demasiado

“Si el tiempo total ON diario supera el promedio + umbral”.

4. Rebosamiento / nivel máximo

“Si nivel llega a máximo y sigue subiendo o no cae”.

5. Sin comunicación / sensor KO

Porque un sistema que no avisa cuando se queda ciego… es decoración.

Método en 7 días para empezar a detectar fugas

Día 1–2: definir patrones

  • ¿Cuándo hay consumo real? (horarios)

  • ¿Cuánta variación es normal?

  • ¿Qué depósitos/zonas son más críticos?

Día 3: instalar y conectar datos

  • Nivel + contador/caudal + bombeo (si aplica)

  • Ver datos en tiempo real e histórico

Día 4–5: crear “línea base”

  • 48h de datos ya te dan patrones útiles

  • Marca el consumo mínimo nocturno

Día 6: activar 2 alarmas

Solo 2 al principio (sí, solo 2):

  • Consumo nocturno sostenido

  • Bajada de nivel acelerada

Día 7: revisión y ajuste

  • ¿La alarma avisa cuando debe?

  • ¿Está dando falsos positivos?

  • Ajuste fino y listo

Cómo detectar fugas en redes rurales sin SCADA

6) Qué resultados puedes esperar (sin vender humo)

Depende del estado de la red, pero lo habitual cuando pasas de “visitas” a “telemetría” es:

  • Detectar fugas antes (horas/días, no semanas)

  • Menos desplazamientos “a ciegas”

  • Menos reboses

  • Mejor planificación de mantenimiento

  • Evidencias para justificar inversiones (y subvenciones)

Y el mayor “beneficio oculto”: dejas de discutir con sensaciones. Empiezas a decidir con datos.

¿Quieres que lo revisemos en tu caso?

Si quieres, podemos hacer un diagnóstico rápido con 3 preguntas:

¿Cuántos depósitos gestionas y con qué capacidad?

¿Tienes contador general o solo lectura manual?

¿Hay bombeo o es por gravedad?

👉 Si te encaja, pide una demo y revisamos un caso real con tus datos.

(En 15–20 minutos suele salir dónde está el primer “agujero”.)

¿Se puede detectar una fuga solo con el nivel del depósito?

Se puede sospechar, pero lo ideal es combinar nivel + caudal/contador para confirmar y cuantificar.

¿Qué es mejor para redes rurales: LoRaWAN o NB-IoT?

Depende de cobertura, coste y arquitectura. Lo importante es que el sistema sea robusto, con histórico y alarmas (y que no te obligue a hipotecarte en cuota).

¿Qué datos necesito como mínimo para reducir ANR?

Nivel de depósito, un contador/caudalímetro representativo y, si hay bombeo, estado de bomba. Con eso ya puedes empezar.

¿Cada cuánto tiempo hay que calibrar sensores?

Depende del tipo (nivel, cloro, pH…), pero el enfoque correcto es: monitorizar estado + alarmar por deriva y planificar mantenimiento preventivo.