“Caso real | Digitalización del ciclo del agua”
Cómo digitalizar una EDAR municipal: caso real en Guitiriz con control de bombas, caudal y oxígeno disuelto
Muchas pequeñas EDAR siguen funcionando con un problema de fondo: no falta infraestructura, falta visibilidad.
Bombas que arrancan y paran sin un histórico claro, cuadros de control sin supervisión remota, sensores que dejan de aportar valor cuando fallan y nadie se entera hasta que el problema ya está encima. En otras palabras: instalaciones que siguen dependiendo demasiado de visitas, comprobaciones manuales y reacción tardía.
En este contexto, la digitalización ya no es un lujo ni un “extra bonito para la memoria técnica”. Es una herramienta real para mejorar el control operativo, reducir incertidumbre y tomar decisiones con datos.
En el caso de la EDAR de Guitiriz, la actuación prevista dentro del proyecto de mejora del saneamiento incluía precisamente esa línea de trabajo: implantar gestión digital en una instalación donde esta capacidad era inexistente, mediante la telegestión del cuadro de bombas, el control del caudalímetro de entrada y la sustitución de la sonda de oxígeno.
“Instalación objeto de la actuación de digitalización en la EDAR de Guitiriz”
El problema: una EDAR sin datos en tiempo real es una EDAR que trabaja a ciegas
En muchas depuradoras municipales pequeñas o medianas, el día a día sigue dependiendo de una lógica bastante clásica:
- visitas periódicas,
- comprobación manual del estado de bombas,
- revisión local de cuadros,
- y poca o nula trazabilidad histórica de lo que está ocurriendo.
Eso genera varios problemas habituales:

1. Dependencia excesiva de presencia física
Si para saber qué está pasando hay que desplazarse, el sistema no está ayudando demasiado. Está pidiendo kilómetros.

3. Falta de anticipación
Si una bomba deja de comportarse como debería, el fallo no siempre se detecta en el momento. A veces se descubre cuando ya hay una incidencia mayor o cuando el comportamiento del proceso empieza a degradarse.

2. Riesgo de operar “por sensación”
Y eso en agua, saneamiento y depuración suele acabar regular. La intuición está bien; los datos están mejor.

4. Menor capacidad de análisis
Sin datos históricos fiables, es difícil responder preguntas básicas:
- ¿cuántas veces arrancó esta bomba?
- ¿está trabajando más de lo normal?
- ¿hay un patrón anómalo?
- ¿la señal de proceso está siendo estable o lleva días dando guerra?
La actuación en la EDAR de Guitiriz
Dentro del proyecto técnico de mejora de la red de saneamiento de Guitiriz, una de las actuaciones definidas era la digitalización de la EDAR, con el objetivo de implantar una gestión digital que hasta ese momento no existía en la instalación. El proyecto especifica la implementación de un sistema de telegestión del cuadro de bombas y del caudalímetro de entrada, además de la sustitución de la sonda de oxígeno.
A nivel de presupuesto, esta actuación se concreta en un sistema de monitorización con:
-
3 dataloggers
-
conexión a contador para telelectura
-
conexión al sistema de control de la sonda de oxígeno
-
conexión a bombas de carga bruta
-
NanoTron Controller
-
sonda de oxígeno disuelto SUB/INLINE, optical, 20 ppm
-
servicios profesionales de instalación y configuración
Dicho de forma más clara: no se trataba de “poner un cacharro”. Se trataba de empezar a convertir la instalación en una EDAR con capacidad real de seguimiento.
Cómo digitalizar una EDAR municipal
Qué se digitaliza exactamente en una EDAR como esta
Control de bombas
Las bombas son uno de los puntos críticos de cualquier EDAR. Cuando se integran en un sistema de telegestión, dejan de ser una caja negra.
Con esta digitalización, lo relevante no es solo saber si una bomba está encendida o apagada. Lo importante es poder trabajar con información como:
- estado de funcionamiento,
- ciclos de arranque y parada,
- comportamiento a lo largo del tiempo,
- posibles patrones anómalos,
- y generación de alertas si algo se sale del guion.
Telelectura del caudal de entrada
El proyecto también contempla el control del caudalímetro de entrada.
Este punto es clave porque el caudal de entrada ayuda a contextualizar el funcionamiento de la instalación. No es lo mismo interpretar un comportamiento de bombeo con una determinada carga hidráulica que hacerlo sin saber qué está entrando realmente en la EDAR.
Tener ese dato digitalizado permite:
- registrar históricos,
- detectar desviaciones,
- comparar comportamiento entre periodos,
- y mejorar la lectura global del proceso.
Sonda de oxígeno disuelto
En el informe fotográfico del proyecto se indica expresamente que la EDAR presentaba una sonda de oxígeno inoperativa y que el cuadro de control de bombas era uno de los elementos a digitalizar. También aparece el caudalímetro de control a la entrada de la EDAR.
Esto refuerza bastante bien la lógica de la actuación: no era una digitalización por postureo técnico, sino una intervención con sentido operativo.
La sustitución de la sonda de oxígeno es especialmente relevante porque el oxígeno disuelto es una variable crítica en muchos procesos de depuración. Si esa medición falla o no está integrada en una supervisión útil, la capacidad de control del proceso baja varios escalones.
Por qué esta actuación tiene sentido técnico
La gracia de una digitalización bien hecha no está en acumular señales sin ton ni son. Está en elegir las variables que realmente importan.
En este caso, la actuación se centra en tres bloques muy lógicos:
-
qué entra → caudal,
-
qué está actuando → bombas,
-
cómo está respondiendo el proceso → oxígeno disuelto.
Ese triángulo ya da una base bastante seria para empezar a trabajar con datos reales y no con conjeturas.
No hace falta montar un sistema mastodóntico para obtener mejoras claras. A veces el salto importante no está en meter 200 sensores. Está en escoger bien 3 o 4 puntos críticos y conectarlos de forma útil.
Porque sí, poner sensores por poner puede acabar en un Netflix de gráficas. Muy vistoso, poca utilidad.
Qué ventajas aporta una EDAR conectada
1. Más capacidad de reacción
Si hay una anomalía, se puede detectar antes. Y en operación eso vale mucho más que un informe bonito a final de mes.
2. Menos dependencia de visitas para lo básico
Las visitas seguirán siendo necesarias, claro. Esto no va de sustituir a las personas. Va de que cuando se desplacen, lo hagan con contexto.
3. Más trazabilidad
Poder revisar históricos de funcionamiento permite entender mejor qué pasó, cuándo pasó y si se repite.
4. Mejor base para mantenimiento
No es lo mismo mantener una instalación “porque toca” que mantenerla con señales que empiezan a mostrar comportamientos extraños.
5. Camino abierto a futuras mejoras
Una vez digitalizada una base mínima, es mucho más sencillo seguir creciendo con alarmas, cuadros de mando, informes automáticos o integración con otras variables.
Conclusión
“Una EDAR sin datos en tiempo real no opera con visibilidad. Opera con fe.”
¿Quieres digitalizar una EDAR o una instalación hidráulica?
“Te ayudamos a definir qué señales monitorizar, cómo conectarlas y cómo transformar esos datos en decisiones útiles.”